Los atributos o características de Dios

En la actualidad la iglesia de nuestros tiempos cada vez pierde mas el concepto de majestad de Dios. La iglesia ha abandonado su elevado concepto de Dios y esto no se ha hecho de manera deliberada, sino poco a poco, de una manera inconsciente haciendo la situación mucho mas trágica en la cual no conocemos los atributos de Dios.

Con nuestra pérdida del sentido de la majestad de Dios y el desconocimiento de sus características, también ha llegado una pérdida mayor del temor reverencial y del reconocimiento de la presencia divina. Hemos perdido nuestro espíritu de adoración. El cristianismo moderno no está produciendo el tipo de cristiano que pueda apreciar o experimentar la vida en el Espíritu. Las palabras «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios» (Salmo 46:10) no significan nada en la práctica para el adorador bullicioso y confiado en sí mismo de este siglo veintiuno.

Por tanto, este artículo pretende mostrar los atributos de Dios con el objetivo de que el creyente o lector tenga una compresión mayor de la majestad preciosa del Dios de los cielos y se anime a meditar sobre la esencia de Dios.

Importante: los atributos de Dios mostrados en el presente artículo tienen como referencia teológica los libros del hermano A.W Tozer llamados El conocimiento del Dios santo, Los atributos de Dios vol. 1 y Los atributos de Dios vol.2.

Una característica divina

Analizar las características de Dios o como lo han definido los grandes estudiosos de la biblia «los atributos de Dios» lejos de ser aburrido y pesado, puede ser un ejercicio espiritual dulce y absorbente para el cristiano. Para el alma que está sedienta de Dios, esto es algo muy deleitoso.

Antes de seguir adelante, definamos lo que es una característica o atributo de Dios. Con esta palabra queremos designar todo aquello que se le pudiera atribuir de manera correcta a Dios. A.W Tozar lo define cómo: «un atributo de Dios es todo aquello que Dios haya revelado de alguna forma como verdadero con respecto así mismo.»

Esto nos lleva a preguntarnos ¿Cuántos atributos tiene Dios? Los grandes pensadores religiosos han diferido con respecto a esto. Algunos han insistido en que hay siete, pero Faber cantaba sobre «el Dios de los mil atributos», y Carlos Wesley exclamaba: «La gloria tus atributos confiesa; gloriosos todos e incontables». El número de atributos carece de importancia por tanto solamente vamos a mencionar aquí una cantidad limitada de ellos.

Los atributos de Dios

Atributo No1. Dios es incomprensible

Romanos 11:33 !!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
Romanos 11:33 !!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

Un niño, un filósofo y en general cualquier persona se hace esta pregunta: «¿Cómo es Dios?» Sin embargo, debemos reconocer que esta pregunta no se puede responder, sino diciendo que Dios no es igual a nada; Él no es igual a nada ni a nadie.

El esfuerzo de los hombres inspirados para expresar lo indescriptible ha puesto gran presión, tanto sobre el pensamiento, como sobre el lenguaje de las Santas Escrituras. Siendo éstos con frecuencia una revelación de un mundo situado por encima de la naturaleza, y siendo las mentes para las cuales fueron escritos parte de esa naturaleza, los escritores se han visto obligados a usar una gran cantidad de veces la palabras «semejanza» para poderse dar a entender. Por ejemplo, cuando el profeta Ezequiel vio los cielos abiertos y contempló visiones de Dios, se halló a sí mismo viendo algo que él no tenía como describir. Lo que estaba viendo era diferente por completo a todo cuanto él había conocido antes, así que se apoyó en el lenguaje de lo más parecido. «Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su
aspecto era como de carbones de fuego encendidos.
«

Por tanto nuestra mente limitada no puede comprender lo que Dios es en sí mismo, podremos describirlo con palabras semejantes, sin embargo nunca lo podremos describir tal como es él, esto se debe a nuestra naturaleza, una naturaleza de seres creados.

Atributo No2. La santa trinidad

Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.
Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.

La doctrina de la Trinidad es una verdad para el corazón, meditar en las tres personas de la divinidad es algo en lo que el creyente se debe regocijar. Algunas personas que rechazan todo cuanto son incapaces de explicar han negado que Dios sea una Trinidad. Cristo sin embargo no vaciló en utilizar la forma plural al hablar de sí mismo junto al Padre y al Espíritu. «Vendremos a él. y haremos morada con él.» y en otra ocasión dijo: «Yo y el Padre uno somos.» Tiene suma importancia que pensemos en Dios como Trinidad en la Unidad, sin confundir a las Personas ni dividir la Sustancia. Sólo así podremos pensar de manera correcta sobre Dios, y de una manera digna de él y de nuestra propia alma.

Recordemos que la declaración de nuestro Señor de que era igual al Padre fue lo que desató la ira de los religiosos de sus días, y lo condujo por último a la crucifixión, por tanto aunque la palabra trinidad no aparezca en la biblia debemos reconocer que nuestro Dios tiene su naturaleza completa en el padre, el hijo y el Espíritu Santo.

Atributo No3. Dios es autoexistente

Dios no tiene origen decía un creyente cristiano de 1920 llamado Novaciano y es precisamente este concepto de carencia de origen el que distingue a aquél que es Dios, de todo lo que no sea Dios.

«Origen» es una palabra que sólo se puede aplicar a las cosas creadas. Cuando pensamos en algo que tiene origen, no estamos pensando en Dios. Dios tiene existencia en sí mismo, mientras que todas las cosas creadas se originaron necesariamente en algún lugar, y en algún momento. Aparte de Dios, no hay ser o cosa alguna que no haya sido creado y tenga un origen.

Pensar en aquello a lo que no se puede aplicarla idea de origen no es fácil, y esto se debe porque Dios habita en una luz a la que ningún hombre se puede aproximar. Sólo por medio de la fe y del amor, podremos captar un destello de su majestuosa gloria, por tanto debemos reconocer que Dios no tiene origen ni fin, el es el gran Yo Soy que habita desde la eternidad y hasta la eternidad.

Atributo No4. Dios es autosuficiente

Apocalipsis 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso
Apocalipsis 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso

«El Padre tiene vida en sí mismo» (Juan 5:26) dijo el Señor, y lo que él esta expresando en esa pequeña y sencilla frase es algo muy profundo y es que Dios es autosuficiente. Cuanto Dios sea, y todo lo que Dios es, lo es en sí mismo. Toda la vida es en Dios y de Dios procede, ya sea que se trate de la forma más simple de vida como una pequeña flor, o de la vida inteligente y altamente autoconsciente de un ángel o serafín. Ninguna criatura tiene vida en sí misma; toda vida es un don de Dios.

Dios no tiene necesidad de nada, admitir la necesidad en Dios es admitir que el ser divino esta incompleto. «Necesidad» es una palabra de criatura, y no se puede decir con respecto al Creador. Dios tiene una relación voluntaria con todo aquello que Él ha hecho, pero no tiene una relación necesaria con nada fuera de sí mismo. Su interés en sus criaturas surge de su soberana buena voluntad, no de ninguna necesidad que puedan cubrir esas criaturas, ni de ninguna perfección que ellas le puedan aportar a él, que es perfecto en sí mismo.

Atributo No5. Dios es eterno

Romanos 1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Romanos 1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

El concepto de eternidad recorre de principio a fin toda la Palabra de Dios, y ocupa un importante lugar dentro del pensamiento hebreo y cristiano. Si rechazásemos este concepto, nos sería del todo imposible pensar en la eternidad que los hijos de Dios tenemos prometida después de dejar esta tierra temporal.

«Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios», dijo Moisés en el Espíritu. Para que entendamos este atributo de Dios utilicemos la ilustración del hermano C.S. Lewis. Éste sugiere que pensemos en una hoja de papel de una extensión infinita. Eso sería la eternidad. Entonces, en ese papel, dibujemos una corta línea para representar el tiempo. Así como la línea comienza y termina dentro de esa expansión infinita, también el tiempo comenzó en Dios y terminará en Él.

Tu eres Dios desde la eternidad y hasta la eternidad.

Atributo No6. Dios es infinito

De todo cuanto se pueda pensar o decir acerca de Dios, su infinitud es una de las cosas más difícil de captar. Aun tratar de concebirla, parecería algo que se contradice a sí mismo, puesto que esta conceptualización exige que emprendamos algo que sabemos desde el principio que nunca podremos
realizar. Con todo, debemos intentarlo, porque las Santas Escrituras enseñan que Dios es infinito y que, si aceptamos sus demás atributos, por necesidad tendremos que aceptar éste también.

Cuando decimos que Dios es infinito, esto significa que Él no conoce límites. Cuanto Dios sea, y todo lo que Dios es, carece de límites. Decir que Dios es infinito es decir que Él es inconmensurable; que no se le puede medir. Para Él, el tiempo no pasa, sino que permanece, y los que están en Cristo comparten con Él todas las riquezas de un tiempo sin límites y unos años sin fin. Dios nunca se apresura. No tiene fechas límite para las obras que realiza. Ese es nuestro Dios, aquel cuyo poder es ilimitado!

Atributo No7. Dios es inmutable

Decir que Dios es inmutable equivale a decir que Él nunca difiere de sí mismo. El concepto de un Dios creciente o en desarrollo no se halla en las Escrituras. Es imposible pensar por la Sagradas Escrituras que Dios pueda variar de sí mismo en forma alguna. Dios no cambia.

Dios no puede cambiar para mejorar. Puesto que es perfectamente santo, nunca ha sido menos santo de lo que es ahora, y nunca podrá ser más santo de lo que es y ha sido siempre. Tampoco puede cambiar Dios para empeorar. Todo deterioro dentro de la naturaleza inefablemente santa de Dios es imposible.

Cuánta paz trae al corazón del cristiano el darse cuenta de que nuestro Padre celestial nunca difiere de sí mismo. Al llegar a Él en cualquier momento, no necesitamos preguntamos si lo vamos a encontrar de buen humor. Él siempre está receptivo ante el sufrimiento y la necesidad de todos los que lo buscan de corazón. Él no tiene horas de oficina, ni aparta momentos en los cuales no quiere ver a nadie y tampoco cambia su pensamiento con respecto a nada.

Atributo No8. Dios es omnisciente

Salmo 147:5 Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.
Salmo 147:5 Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.

Decir que Dios es omnisciente es afirmar que Él posee un conocimiento perfecto y por consiguiente no tiene necesidad de aprender. También es decir que Dios nunca ha aprendido ni tampoco puede aprender.

Las Escrituras enseñan que Dios nunca ha aprendido de nadie. «¿Quién puede medir el alcance del espíritu del Señor, o quién puede servirle de consejero? ¿A quién consultó el Señor para ilustrarse, y quién le enseñó el camino de la justicia? ¿Quién le impartió conocimiento o le hizo conocer la senda de la inteligencia?» (Isaías 40: 13-14) Estas preguntas fueron hechas por el profeta Isaías y el apóstol Pablo quienes declaran que Dios nunca ha aprendido, Él ya lo sabe todo y no necesita nada. Dios conoce todas las cosas perfectamente, no conoce ninguna cosa mejor que las demás, sino que conoce todas las cosas igualmente bien. Él nunca descubre nada. Nunca se sorprende, nunca se queda perplejo, Dios lo sabe absolutamente todo.

Atributo No9. Dios es sabio

Cuando la teología cristiana declara que Dios es sabio, esto significa muchísimo más de lo que dice o puede decir, porque trata de hacer que una palabra comparativamente débil lleve en sí una incomprensible plenitud de significado que amenaza con destrozarla y aplastarla bajo el simple peso de la idea. «Su entendimiento es infinito», dice el salmista. Aquí es ni más ni menos que la infinitud lo que la teología está luchando por expresar.

La idea de Dios como infinitamente sabio se halla en la raíz de toda verdad. Es un dato de fe necesario para la solidez de todas las demás creencias sobre Dios.

Atributo No10. Dios es omnipotente

«Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!» La soberanía y la omnipotencia tienen que ir juntas. La una no puede existir sin la otra. Para reinar, Dios debe tener poder. y para reinar soberanamente debe tener todo el poder. Eso es precisamente lo que significa la palabra omnipotente: que tiene todo poder. La palabra es de origen latino y es idéntica en significado a la más familiar todopoderoso, formada por vocablos castellanos. Esta última palabra aparece veintisiete veces en la versión Reina-Valera, generalmente en forma de título y nunca se usa para referirse a otro que no sea Dios.

Sólo Él es el Todopoderoso. Dios posee lo que ninguna criatura puede poseer: una incalculable plenitud de poder; una potencia que es absoluta. «De Dios es el poder». dice el salmista, y el apóstol Pablo declara que la naturaleza misma da evidencias del poder eterno del Ser divino (Romanos 1:20).

Atributo No11. Dios es trascendente

Cuando se habla de Dios como trascendente, queremos decir que Él es exaltado muy por encima del universo creado; tan por encima, que el pensamiento humano no es capaz de imaginárselo. Dios permanece distinto para siempre, en una luz inalcanzable.

Él está tan por encima de un arcángel, como de una hormiga, porque al fin y al cabo, el abismo que separa al arcángel de la hormiga no es más que un abismo finito. La hormiga y el arcángel, aunque tan distantes la una del otro en la escala de los seres creados, son sin embargo uno, en el hecho de
que ambos son creados. Ambos están situados dentro de la categoría de «aquello que no es Dios», y los separa de Dios la infinitud misma.

Atributo No12. Dios es omnipresente

Salmo 139:8-10 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Salmo 139:8-10 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.

La palabra presente significa aquí, cerca de, junto a, mientras que el prefijo omni le el sentido de universalidad. Dios está aquí, en todas partes, cercano a todo, junto a todos. El salmista dice: y donde huiré de tu presencia.

No hay lugar alguno en el que Dios no este, él ahora mismo esta en el cielo, en la tierra y en el infierno, no hay lugar alguno donde los hombres se puedan esconder de su presencia. Dios está lejano y cercano al mismo tiempo, y en Él los hombres se mueve vive todo el tiempo.

Las Escrituras enseñan que Dios es infinito. Esto significa que su ser no conoce límites. Por consiguiente, su presencia tampoco deberá tener límites; es omnipresente. En su infinitud, rodea a la creación finita y la contiene. No hay lugar alguno más allá de Él donde pueda existir nada.

Atributo No13. Dios es fiel

Dios es fiel de manera que todas sus palabras y todos sus actos tienen que ser fieles, y deben seguir siéndolo. El hombre por naturaleza es infiel, movido por sus apetitos, por el temor, por la debilidad, por la falta de interés, o por alguna fuerte influencia procedente del exterior.

Ahora, sobre la fidelidad de Dios debe descansar toda nuestra esperanza de bendición futura. Sólo porque Él es fiel no quebrantará sus pactos y honrará sus promesas. Sólo teniendo una seguridad completa de que Él es fiel podremos vivir en paz y mirar con tranquila firmeza a la vida futura.

Atributo No14. Dios es bueno

La palabra bueno significa tantas cosas para tantas personas que el atributo lo trataremos como un sinónimo de bondad. La bondad de Dios es lo que le predispone a ser generoso, cordial, benevolente y lleno de buenas intenciones para con los hombres. Él es tierno de corazón y rápido para identificarse con nosotros, y su actitud constante hacia todos los seres morales es abierta, franca y amistosa. Por su propia naturaleza, Él está inclinado a conceder bendición, y siente un santo placer en la felicidad de su pueblo.

En prácticamente todas las páginas de la Biblia se enseña o se dice de manera implícita que Dios es bueno, y lo debemos recibir como una bendición tan imposible de destruir como el trono de Dios.

La bondad de Dios es el impulso que se halla detrás de todas las bendiciones que Él derrama a diario sobre nosotros. Dios nos creó porque sentía el bien en su corazón, y nos redimió por el mismo motivo.

Atributo No15. Dios es justo

Salmo 9:4 Porque tú me has hecho justicia, me has vindicado; tú, juez justo, ocupas tu trono.
Salmo 9:4 Porque tú me has hecho justicia, me has vindicado; tú, juez justo, ocupas tu trono.

La justicia, cuando la referimos a Dios, es un nombre que le damos a la forma en que Dios es, nada más; y cuando Dios actúa justamente, no lo está haciendo para ajustarse a un criterio independiente, sino que, sencillamente, está actuando tal como Él es en una situación dada.

Una solución más sencilla y familiar al problema de como Dios  puede ser justo, y con todo justificara a los injustos, se halla en la doctrina cristiana de la redención. Ésta afirma que, por medio de la obra expiatoria de Cristo, Dios no viola la justicia, sino la satisface cuando perdona a un pecador.

Atributo No16. Dios es misericordioso

La misericordia es un atributo de Dios; una energía infinita e inagotable interna a la naturaleza divina que predispone a Dios a ser activamente compasivo. Tanto el Antiguo Testamento, como el Nuevo, proclaman la misericordia de Dios.

Dios siempre ha tratado a la humanidad con misericordia, y siempre la tratará con justicia cuando su misericordia sea despreciada. Así lo hizo en los tiempos anteriores al Diluvio; así, cuando Cristo caminaba entre los hombres; así lo está haciendo hoy, y siempre lo seguirá haciendo, por la sola razón de que Él es Dios.

La misericordia divina no es un estado temporal de humor en Dios, sino un atributo de su ser eterno, nunca va a dejar de existir porque Él no se puede negar a sí mismo.

Atributo No17. La gracia de Dios

En Dios la misericordia y la gracia son una, pero cuando nos alcanza a nosotros, las vemos como dos, relacionadas, pero no idénticas. Así como la misericordia es la bondad de Dios que confronta la angustia y la culpa de los humanos, la gracia es su bondad dirigida hacia la deuda y el demérito del hombre. Por su gracia, Dios atribuye mérito donde no existía antes ninguno, y declara que no existe deuda donde había existido una anteriormente.

La gracia es el beneplácito de Dios que lo inclina a concederles beneficios a quienes no los merecen.

Atributo No18. Dios es amor

1 Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

Las palabras «Dios es amor» significan que el amor es un atributo esencial de Dios. El amor es algo cierto con respecto a Dios, pero no es Dios. Expresa la forma en que Dios es en su ser unitario, como lo hacen las palabras santidad, justicia, fidelidad y verdad. Puesto que Él es inmutable, siempre actúa de acuerdo con su propia personalidad, y puesto que es una unidad, nunca suspende uno de sus atributos para ejercer otro.

A partir de los otros atributos conocidos de Dios, podemos aprender mucho acerca de su amor. Por ejemplo, podemos saber que, al ser Dios autoexistente, su amor no tuvo principio; al ser Él eterno, su amor no podrá tener fin; al ser Él infinito, no tiene límite; al ser Él inmenso, su amor es un amor incomprensiblemente amplio, sin fondo y sin orillas, ante el cual nos arrodillamos en gozoso silencio.

Atributo No19. Dios es santo

Santo es la forma en que Dios es. Para ser santo, Él no se conforma a unas normas. Él mismo es la norma. Él es el absolutamente santo, con una plenitud incomprensible e infinita de pureza que es incapaz de ser distinta a como es. Porque Él es santo, sus atributos son santos; es decir, que cuanto pensemos como perteneciente a Dios, debemos pensarlo como santo.

Él le habló primero a Israel y después a la Iglesia, diciendo: «Seréis santos, porque yo soy santo.» (1 Pedro 1:16) No les dijo: «Sed tan santos como yo lo soy». porque eso habría sido exigir de nosotros una santidad absoluta, algo que le pertenece sólo a Él.

Atributo No20. Dios es soberano

Salmo 115:3 Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca.
Salmo 115:3 Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca.

La soberanía de Dios es el atributo por el cual Él gobierna toda su creación, y para ser soberano. Dios debe ser omnisciente, todopoderoso y absolutamente libre. Su soberanía requiere que sea absolutamente libre, lo cual significa sencillamente que debe ser libre para hacer cuanto decida hacer en cualquier lugar y en cualquier momento, con el fin de llevar adelante sus propósitos eternos en todos sus detalles, y sin interferencias. Si fuera menos que libre, sería menos que soberano.

Se dice de Dios que es absolutamente libre, porque nada ni nadie le puede estorbar, obligar o detener. Él puede hacer cuanto quiere en todas las ocasiones y los lugares, y para siempre. El que sea libre de esa manera significa también que debe poseer toda la autoridad universal gracias a su grandioso poder ilimitado.

Conclusión

El Señor es absolutamente maravilloso y sus riquezas son inescrutables, por mas que quisiéramos conocer todas las profundidades de Dios no lo lograríamos, sin embargo lo más importante no es estudiar y conocer sus características o atributos, sino que lo más importante es tener una vida en la que podamos comprobar todo lo que Dios es. El Señor desea que lo conozcamos, que cada día de nuestra vida avancemos en la fe y el amor a Dios, el quiere tener una relación personal con cada creyente, una relación intima en la que diariamente vivamos en la perfecta voluntad de Dios.

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